- Dos segundos antes de habérsele imantado la cara y tres después de aquello, a tu amiga le entró como prisa y empezó a caminar un poco más rápido. Quizá es que realmente la situación lo requería: en ese período crítico cuarenta hombres, todos con iguales intenciones y similar apariencia, empezaron a rodearla como si fueran abejas y ella néctar, como si mosquitos y ella sangre o luz; como si Marte y ella Sol. Tu amiga, creo que sola y aparentemente sin necesitar mi ayuda, se deshizo de trece. Otros dos la amaron, cinco la acusaron de falsa diosa y se marcharon, uno le hizo una foto y dos la fecundaron. Otro la penetró sin éxito. El resto se desvaneció con los ácaros y el polvo y al poco ella murió, ¡es que parecía necesitarlo! Los bebés nunca crecieron, claro. Yo luego he venido a contártelo porque me parecía muy fuerte.
- Vaya jaleo.
- Pues sí.
1 sept 2012
Fiesta de disfraces.
- Deme cuando pueda todo el dinero de la caja, por favor.
- ¿Por qué me habla de usted si me está atracando?
- ¿Qué cositas, eh? ¡A prisa! A prisa, por favor, venga.
- ¡A prisa, a prisa...! ¿Se ha dado cuenta de dónde lleva la pistola? ¡Es usted graciosísimo! ¿Y esa braga ladeada?
- A ver cómo le explico. Voy a matarla con fuerza a usted y a ese perro de ahí como no me dé todo el dinero de la caja ahora mismo.
- ¡Qué prisas! Y qué dinero. Venga, intente coger el dinero de la caja y verá... ¡no hay nada!
- No me haga querer y tener que vaciar el cartucho en su sesera y dese prisa.
- No tiene pintas, ni por bueno y por feo, de hacer eso. ¡Ni de pensarlo! -risas- Y baje el arma ya, que está haciendo una poquita el ridículo.
- Me estoy poniendo nervioso y voy a tener que irme de aquí antes de hacer alguna locura -se quita la braga y baja la pistola-.
- La locura ya la cometió queriendo atracar esta panadería de barrio, señor mío.
- Cállese ya y me ponga esas tres barritas.
- ¿Crujientitas o blancas?
- Lo mismo me da.
- Pues se va a tener que esperar como un cuartito de hora porque esas tres que está viendo son de Rafi, que se pasará en poco a recogerlas.
- La gracia que le va a hacer a Rafi cuando venga tener que esperar "un cuartito de hora" -remeando, vuelve a sacar la pistola y apunta a la cabeza de la tendera-.
- ¿Qué quiere decir? Es que soy lenta.
- Que me las dé.
Viene Rafi por la puerta, muy arreglada, cantando algo que habría escuchado esa mañana. Ve el panorama pero cree darle igual porque hoy venía cantora.
- Holi.
- Hola, guapetona.
- Me espero.
- No, no. ¡Este señor está esperando a que termine de hacerse el pan! Y habré puesto el horno hará un "cuartito de hora" -le guiña el ojo al atracador-.
- Como ya te he dicho, Lourdes, me puedo esperar un ratito porque hoy vengo bastante cantora -canta más alto-.
- Yo en realidad ya me iba -bajando el arma-.
- ¿Qué es usted? ¿Viene de una fiesta? ¿Y esa pistola?
- Sí.
- ¿Por qué me habla de usted si me está atracando?
- ¿Qué cositas, eh? ¡A prisa! A prisa, por favor, venga.
- ¡A prisa, a prisa...! ¿Se ha dado cuenta de dónde lleva la pistola? ¡Es usted graciosísimo! ¿Y esa braga ladeada?
- A ver cómo le explico. Voy a matarla con fuerza a usted y a ese perro de ahí como no me dé todo el dinero de la caja ahora mismo.
- ¡Qué prisas! Y qué dinero. Venga, intente coger el dinero de la caja y verá... ¡no hay nada!
- No me haga querer y tener que vaciar el cartucho en su sesera y dese prisa.
- No tiene pintas, ni por bueno y por feo, de hacer eso. ¡Ni de pensarlo! -risas- Y baje el arma ya, que está haciendo una poquita el ridículo.
- Me estoy poniendo nervioso y voy a tener que irme de aquí antes de hacer alguna locura -se quita la braga y baja la pistola-.
- La locura ya la cometió queriendo atracar esta panadería de barrio, señor mío.
- Cállese ya y me ponga esas tres barritas.
- ¿Crujientitas o blancas?
- Lo mismo me da.
- Pues se va a tener que esperar como un cuartito de hora porque esas tres que está viendo son de Rafi, que se pasará en poco a recogerlas.
- La gracia que le va a hacer a Rafi cuando venga tener que esperar "un cuartito de hora" -remeando, vuelve a sacar la pistola y apunta a la cabeza de la tendera-.
- ¿Qué quiere decir? Es que soy lenta.
- Que me las dé.
Viene Rafi por la puerta, muy arreglada, cantando algo que habría escuchado esa mañana. Ve el panorama pero cree darle igual porque hoy venía cantora.
- Holi.
- Hola, guapetona.
- Me espero.
- No, no. ¡Este señor está esperando a que termine de hacerse el pan! Y habré puesto el horno hará un "cuartito de hora" -le guiña el ojo al atracador-.
- Como ya te he dicho, Lourdes, me puedo esperar un ratito porque hoy vengo bastante cantora -canta más alto-.
- Yo en realidad ya me iba -bajando el arma-.
- ¿Qué es usted? ¿Viene de una fiesta? ¿Y esa pistola?
- Sí.
6 ago 2012
Porque en coche es demasiado rápido.
- Hola guapi.
- Hola.
- ¿Cómo vas?
- En bicicleta.
- Qué mística eres, Eusebia.
- Hola.
- ¿Cómo vas?
- En bicicleta.
- Qué mística eres, Eusebia.
4 ago 2012
La joven opaca, lisa y brillante.
— De entre toda la gente que podría haber sido, de cuanta gente conozco, ¿por qué ella? No me viene bien... ¡ni me interesa!
— Te puedo hacer una relación.
— A ver.
— Atento: ella tiene la piel bastante suave, ¿no?
— Mucho. Muy suave y lisa y clara. Muy lisa.
— Pues peor me lo pones. Ya sé que físicamente sí, ni dudas tengo, pero... ¿te atrae químicamente, además?
— Eso ya no lo sé.
— Pues yo te ayudo. Solo te digo que las superficies muy lisas y brillantes tienen una cualidad y sé que sabes de cuál hablo.
— Eso es mentira.
— No porque no sé mentir: estoy hablando de la reflexión. Id a un parque y acércala a un árbol. Verás que desde su cuello, por ejemplo, podrás ver ese árbol reflejado. Y desde sus manos, y desde su cara, y desde sus rodillas (si las tuviera descubiertas). El árbol.
— No puedo creerte y sé por dónde vas.
— Y tú, que no eres pequeño ni mucho menos, cuando te acercas tanto a esa chica puedes verte reflejado en ella. Por eso te gusta tanto. Por eso mismo.
— No.
— Fin: o tu amiga es un espejo y no lo sabías o estás enamorado de ti mismo. Y eso es muy parecido.
— Solo es que me siento identificado.
— Te puedo hacer una relación.
— A ver.
— Atento: ella tiene la piel bastante suave, ¿no?
— Mucho. Muy suave y lisa y clara. Muy lisa.
— Pues peor me lo pones. Ya sé que físicamente sí, ni dudas tengo, pero... ¿te atrae químicamente, además?
— Eso ya no lo sé.
— Pues yo te ayudo. Solo te digo que las superficies muy lisas y brillantes tienen una cualidad y sé que sabes de cuál hablo.
— Eso es mentira.
— No porque no sé mentir: estoy hablando de la reflexión. Id a un parque y acércala a un árbol. Verás que desde su cuello, por ejemplo, podrás ver ese árbol reflejado. Y desde sus manos, y desde su cara, y desde sus rodillas (si las tuviera descubiertas). El árbol.
— No puedo creerte y sé por dónde vas.
— Y tú, que no eres pequeño ni mucho menos, cuando te acercas tanto a esa chica puedes verte reflejado en ella. Por eso te gusta tanto. Por eso mismo.
— No.
— Fin: o tu amiga es un espejo y no lo sabías o estás enamorado de ti mismo. Y eso es muy parecido.
— Solo es que me siento identificado.
17 jul 2012
Las pastillas.
Reunión en casa de la loca.
- ¿Cómo se encuentra?
- No sé, lleva días sin hablar. Pensaba que iba a mejorar...
- Al igual ha mejorado y no lo sabemos.
- Callaos, ahí viene. Sonreíd.
Una persona sin alma entró en la habitación.
- Guapa, siéntate por ahí, por donde puedas.
- Pero si esta es mi casa. Encontraré sillas.
- Hemos venidos a animarte.
- Habla bien.
- ¡Fuera, fuera! ¡¡¡Ah!!! Amigos. Y mi móvil. Dónde está.
- Lo tienes en la mano.
- Tranquilízate. ¿Quieres que salgamos a dar una vueltecita?
- Eso.
- ¡Al parquecito, guapa!
- Al parque no.
- ¡Fueras! Agfhd.
- No sé, lleva días sin hablar. Pensaba que iba a mejorar...
- Al igual ha mejorado y no lo sabemos.
- Callaos, ahí viene. Sonreíd.
Una persona sin alma entró en la habitación.
- Guapa, siéntate por ahí, por donde puedas.
- Pero si esta es mi casa. Encontraré sillas.
- Hemos venidos a animarte.
- Habla bien.
- ¡Fuera, fuera! ¡¡¡Ah!!! Amigos. Y mi móvil. Dónde está.
- Lo tienes en la mano.
- Tranquilízate. ¿Quieres que salgamos a dar una vueltecita?
- Eso.
- ¡Al parquecito, guapa!
- Al parque no.
- ¡Fueras! Agfhd.
La Loca se desvaneció en el suelo después de marcar en su móvil un número. Revuelo general.
- Cogedla, ¡sostenedla! La cabeza.
- Ha sufrido otro ataque.
- ¡¡Pero ataque de qué!!
- ¡Que le sostengáis la cabeza!
- ¡Las pastillas!
- ¡Qué pastillas!
- Está enamorada -música extradiegética como de resolución y aparente calma entre los encalomados-.
- Las pastillas están en la cocina.
- ¿Qué?
- Eso. Está enamorada, no correspondida y se le han anulado los sentidos. Ahora no sabe hacer nada por su cuenta. Y esto, concretamente, es un ataque.
- ¿Ataque de pringadez? ¡¡Las pastillas!! Mi amiga.
- ¿Ataque de qué?
- El amor la ha dejado en este estado... ¡pero es nuestra amiga y debemos salvarla!
- ¡Está tonta!
- Es tonta -se levanta dejándola caer y su cabeza choca contra la mesa-. ¡Vamos al parque, sin ella!
- Las pastillas. Callaos.
- Hola.
- Hola.
26 jun 2012
Mansiones y criadas
Señora artificial en cuerpo de joven
vestida de diamantes. Gafas de sol de diamantes también. Le habla inmóvil al sofá de su
casa.
- Qué está sucediendo, Eugenia. Vengo del baño principal y parecía la cocina. ¿Qué me está queriendo trasmitir con tal despropósito? ¿Quiere que le suba el sueldo? … Está la casa muy sucia y yo no puedo vivir así. ... Me ahogo, ¿me oye? ¿Por qué no me oye? Respóndame.
La rica se dirige llorando al teléfono y llama.
- ¿Dónde está? Estoy hablándole pero no me responde. Estoy llorando un poco.
- Señora, hoy es lunes
- ¿Y por qué no viene? ¿No le viene bien?
- ¡Porque los lunes no me toca! Me pasó usted calendario con los días y las horas.
- ¡Pues rómpalo y venga para acá muy rápido! Me ha atacado la jirafa cuando quería entrar en la sala de invitados. Cúreme.
- Qué está sucediendo, Eugenia. Vengo del baño principal y parecía la cocina. ¿Qué me está queriendo trasmitir con tal despropósito? ¿Quiere que le suba el sueldo? … Está la casa muy sucia y yo no puedo vivir así. ... Me ahogo, ¿me oye? ¿Por qué no me oye? Respóndame.
La rica se dirige llorando al teléfono y llama.
- ¿Dónde está? Estoy hablándole pero no me responde. Estoy llorando un poco.
- Señora, hoy es lunes
- ¿Y por qué no viene? ¿No le viene bien?
- ¡Porque los lunes no me toca! Me pasó usted calendario con los días y las horas.
- ¡Pues rómpalo y venga para acá muy rápido! Me ha atacado la jirafa cuando quería entrar en la sala de invitados. Cúreme.
23 jun 2012
Puntilla Pitt
- Dígame su nombre completo y DNI, por
favor.
- Angelita Bonita. 69696969X. Soy actriz, ¿sabe? Me
reconocerá de películas como Señor y señora López. Soy la
guapa.
- Ya veo. Espere un segundo que le confirmo los datos.
- Vale.
- Ese DNI corresponde a una cuenta conjunta que tiene con el señor Puntilla Pitt, ¿me equivoco?
- Ahá.
- Si quiere retirar todos los dólares tengo que saber su DNI también.
- No me ha entendido: voy a sacar el dinero yo sola.
- Ya veo. Espere un segundo que le confirmo los datos.
- Vale.
- Ese DNI corresponde a una cuenta conjunta que tiene con el señor Puntilla Pitt, ¿me equivoco?
- Ahá.
- Si quiere retirar todos los dólares tengo que saber su DNI también.
- No me ha entendido: voy a sacar el dinero yo sola.
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