21 abr 2010

Alfaguara García.

   Hola. Mi nombre es Petu, Petu de América, y le escribía para informarle de que este blog es una burda copia del libro La tabla de Flandes, de Alfaguara. Yo no sé si usted se ha puesto en contacto con Alfaguara o no para decírselo, pero vamos, que tiene que estar muy mosqueada igualmente. Yo a usted le mataba. Yo a usted le mataba y luego le llevaba a juicio. ¡Ratón! ¡Abuelas!
 Petunia de América Périz, de Washingtona.


   Petu, con respeto. Voy a responder este e-mail el primero porque me ha llamado la atención que usted curvara la palabra "burda" para enfatizarla, marcarla; creo que simplemente para que me dé cuenta de que esa palabra está ahí, y que no me la he saltado. Pues bien, no creo que, primero, esto sea una copia de La tabla de Flandes (que por cierto, no lo escribió Alfaguara sino Arturo Pérez-Reverte). Pero me gusta que me compare. Eso significa que me leen, y significa que leen, en general.

   Yo vengo de mi casa y me quedé en el Starbucks para ver si pillaba algo. Que total, el final de Los otros es totalmente cuántico. Me voy.
 Mecanisma Power, de Camas.


   No le entiendo.

6 abr 2010

Buenas tardes, siñora.

   Este mediodía al llegar al supermercado me lo trobé todo llenísimo, pero hice el esfuerzo. Iba a comprar solo yogurts, yogures o yogurtes, por eso digo lo del esfuerzo. Al ponerme en la cola para pagar una señorita de veintiqué que no era de aquí me dijo en andaluz "Hola. Yo voy aquí, ¿vale?" Le dije sí, pero igualmente le podría haber dicho canoa. Canoa o peluquería, ya que no me iba a escuchar. Nada más terminar de decirme eso se largó a seguir comprando. Soy su turno. ¡Yo soy su turno! Y mi labor como turnista consistía (creo, ya que lo he aprendido hoy) en avisar al que se pusiera detrás de mí en la cola de que ya hay alguien ahí. Pero yo me quería desentender. Yo solo quería comprar los yogurts e irme rápido. "¿Quién es la última?" Una señora de cincuentaý lo soltó advirtiendo, oculto tras la pregunta, aunque no lo supiera, que a ella le daba igual realmente si la última persona de la fila fuera un hombre o una mujer. Y la última, según su criterio de observación, era yo. Pero resulta que soy un chico. Le respondí igualmente, para adornar con la borla el abeto. "Hay una mujer que no está aquí pero va detrás de mí" Lo hice bien, ¿no? Es mi primera frase como turnista. Aunque parece algo mística, como una de las dramatizaciones tan logradas de Cuarto Milenio. "Ah" Respondió en alemán. Adelantó un paso igualmente, porque aunque ahí haya un hueco ocupado en ánima por una señora que al igual ahora estaba en los congelados, allí no había nadie, como digo. Y de hecho ni había ni la habría, según las pistas que me dió la señora de atrás con su cara. Decía a bajas con el sentido y corazón "pues yo tengo prisa".
   Mientras, la cola avanzaba. Resoplidos y joderes sonaban a mis espaldas, pero yo tan cuco. Al poco vino otra señorita jurando con sus ojos que detrás de mí iba ella. Me dió las gracias por no sé qué. Tan convencida estaba de lo que iba a hacer, que lo terminó haciendo. Se colocó a mi espalda con la cesta a medio llenar. La señora de atrás ni lo consintió ni lo haría:

- Hola.
- Hola.
- ¿Por qué te cuelas?
- No, no. Mi amiga guardó el turno después de este chico. (Algo tenía que ver esa señorita con la otra, ya me parecía a mí. Ah, y son rumanas. Las dos.)
- Pues si no estabas yo me voy a poner aquí.

   Y se puso. La chica que perdió se fue atrás. Eso es así. Terminó la inmensa cola de gente y me tocó pagar al fin. Espero que la muchacha que me pidió cuidarle el sitio no me eche maldiciones poderosas por no haber hecho bien mi tarea.

8 mar 2010

Moscow.

   Hola. Aprovecho ahora que tengo a mi Reni en la guardería para escribirte. Te quería comentar algo desde hace ya un par de semanas, pero mi pesado trabajo y mi jirafa malcriada me lo han impedido. Eso, que a parte de que no he entendido, ni pretendo hacerlo, la última entrada que has publicado, me gustaría resaltar un par de puntos que no has tratado todavía pero yo te los voy a comentar de igual manera.
   Primero, yo no tengo Jazztel. Y segundo, ayer, mientras dormía, me puse a pensar en fuentes y monumentos de Londres pero ni así logré comprender tu última publicación, como ya he dicho. Así que no recomiendes cosas inglesas para ayudarnos, por favor. No nos líes. No nos líe, guape. Y viva Gran Hermano el reencuentro.
   
Susana Grisa, de Fuenlabrada y Moscú, a partes iguales.

   Hola, Susana Grisa. Voy a pasar de responder su carta, con todo su permiso, y voy a hablarles directamente a ustedes, a todos. Más o menos tengo un tema que tratar en este blog. Será mi día a día, serán temas que me asalten durante una jornada cualquiera, algo que me llame la atención, y deba comentárselo a ustedes. Mientras pienso o no, mientras me sucede algo, voy a despedirme. Ogbuá!

19 feb 2010

Motivos florales.

   Después de mucho pensar... o de pensar, simplemente, he decidido que usaré este blog para escribir cosas que no le importen a nadie. ¿Y para qué escribir para nadie? ¿Quién se divertirá leyendo algo que no va dirigido a nadie, ni trata un tema en concreto? Esas preguntas van a quedar en el aire, y me disturba, ya que yo no puedo responderlas por motivos florales. Habrá camaleones enrolladísimos que harán el esfuerzo de leerme y habrá loros y periquitos que no compartan mi idea y prefieran largarse. Así y no, no me hago responsable de los problemas de la mente que puedan provocar los textos aquí escritos a aquellos que decidan seguir este blog normalmente, Loli.
   Si bien, he seguido recibiendo críticas y comentarios falsos que iré mostrando al final de cada publicación. Todas estas preguntas ficticias que no me escriben y sin embargo recibo me ayudan una barbaridad a hacer de este espacio algo ameno, así como elegir por mí un tema a tratar. Son ustedes morrocotudos.

   Hola. Mi nombre es Loli Polvorosa Brühl, de Benacazón. Por alusiones (ya que me siento muy, muy periquita o si me llegas a apurar, algo lora) tengo que decir que tienes razón: no voy a ser yo quien siga este blog. Pero soy frágil, y como soy frágil y cocinera amateur, si publicas recetitas chachis una vez al mes, mínimo, estaré encantada de leerte. Besos de chocolate y fresa.
Loli Polvorosa Brühl.
Hola, Loli de Benacazón. Me gusta su idea de publicar recetas, con duda alguna me lo plantearé.

   Viva Indhira. 
Anónimo.
Hola.

   Por ejemplo podrías subir vídeos.
Estebanía de África.

Demasiado general la propuesta.

   Por ejemplo podrías subir vídeos porno. 
Estebaníe de Oceanía.
No se cambie usted el nick, que sé que es la misma persona.

   Estos son cuatro comentarios de ciento cincuenta y dos mil que he recibido. Por supuesto que los leeré, y de momento mantendré la idea de publicar temas neutros hasta que una persona me proponga algo estupendísimo de lo que hablar en cada publicación. Ogbuá.

17 feb 2010

Hola, qué tal.

"Aquí no hay porno." Pensará alguno.
  "Me siento estafadísima. Quiero mi dinero." Dirá otra persona.
  "Voy a vomitar, ¡apartaos!" Pensará una tercera.

   Pues a ustedes tres, tres contadas y únicas personas que están leyendo esta cosa: hola. Hola o bienvenidos, como quieran. Antes de nada me gustaría despejar y resolver vuestro disappointment de una manera educada a la par que educada. Ya sé que después de leer el título del blog se esperaban encontrar unos textazos enormes escritos en esa fuente, y se topan con un un texto escrito en Verdana de tamaño diez. Pero... ¡quién se va a dar cuenta! Ahora es cuando entran en alusión ustedes tres.
  "Se me apetecía leer algo en Courier New 72." Y a mí. Abran el Word y configuren para escribir en Courier New, 72.
  "Yo es que todavía no sé qué temas se están tratando aquí." El problema es que yo tampoco, pero no tardaré en encontrarlos.
  "¡Hola!" Hola, qué tal.
  "Lo único que me llama la atención son los colores." Mira, ¡me alegro! Por lo menos algo.
  "Yo no me siento respondida." ¡He dicho que próximamente, señora!
  
   Como he dicho, iré buscando un tema a tratar en estos días. ¡Pero mientras iré resolviendo dudas que vayan surgiendo! ¡Hasta otra!